
En mi cabeza tengo cuatro botoncitos, el botón de no escuchar, el de callarse la boca, el de desaparecer y el botón de amor, con eso resuelvo todas las situaciones.
¿Adónde van todos esos muchachos sin alas?, ¿Adónde van todos esos besos que no se dan?, ¿Habrá un lugar para vivir como un cuento de hadas? Pero seguro que es muy caro y no lo puedo pagar.